Espero de un momento a otro me llegue la invitación de la Curia para asistir en S. Pedro -yo siempre pensé que el lugar más propio era el Laterano- a la coronación del franco Carlos, que después será Magno. Me espera un jet privado, o sea que no se asusten si interrumpo el relato. Afortunadamente no estamos en el año 800. También quiero decir que a Roland no lo mataron los sarracenos. Parece que el ataque a la retaguardia franca fue una escaramuza por la que hay que preguntar a los vascones. Hablo de Roland pues era un lugarteniente famoso y cercano al carolingio.
Más lacerante es la revisión del caso Billy el Niño, que 130 años de ser abatido surgen las dudas sobre si habría por medio un indulto. Cuántos habrán muertos achicharrados después de prometerles el indulto. Prometer promete cualquiera, podríamos creer a Karadzic… Es una de las grandezas de los EE.UU de América, de su política exterior, que ya los romanos practicaban. Y después salían con lo de “Roma no paga a traidores”, escaqueándose.
Dubai, Abu Daby y Hollywood se juntan para ilustrarnos lo que defiende la Ley Sinde (finición). Dicen los titulares que tras su súbito interés por la F-1, ahora muestran interés por el cine. Bien entendido…por el negocio del cine, igual que su inusitado interés por los bólidos, es interés por la industria del “quemar rueda”. Para que no piensen que van de farol dicen que ya llevan invertido un billón de $ en USA. Y ahora se disponen a montar un festival de cine que compita con Berlín, con Venecia, con San Sebastián. Repito: Haciéndome la picha un lío tras las discusiones con mi amigo Reigosa, creo que son leyes que tienen que ver más con el comercio que con la creación. Sospecho del término “industria cultural”, pero es por ignorancia. Pero los árabes, tan propensos a estimular la imaginación después de las “Mil y una noches” insisten. Aquí todo sigue igual, quién habla de crisis?. Les habría que preguntar a los ejecutivos londinenses de Barclay´s Bank. Los árabes resultaron muy tocados después de lo del oro negro.
Y ya no les doy más la brasa. A falta de ingenio personal copio esto para que lo lean, y así piensen en mí como un ser clarividente, lúcido y no carente en absoluto de cierto glamour. Este cuento es para guardar.
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=119141
Y aún me queda algo que voy decir interpretando por libre lo que creo subrraya el cuento. Deseo firmemente que el grupo de judíos que se separan del Sionismo siga aumentando. Hablo de “Rompiendo el silencio” y temas de esos.